El 9 de noviembre, el Tribunal General confirmó la Comunicación de la Comisión, que indicaba que, en esta fase, no era necesario adoptar nueva legislación para alcanzar los objetivos perseguidos por la iniciativa ciudadana europea (ICE) «Minority SafePack — one million signatures for diversity in Europe». Desestimaba así el recurso del demandante (el grupo de organizadores de la ICE), que solicitaba la anulación de la Comunicación.
El Tribunal sostiene que las acciones ya emprendidas por la Unión para hacer hincapié en la importancia de las lenguas regionales o minoritarias y promover la diversidad cultural y lingüística bastan para alcanzar los objetivos de dicha iniciativa.
El Tribunal señala que, en la Comunicación impugnada, la Comisión cumplió la obligación de motivación. Considera, asimismo, que la Comisión no incurrió en ningún error manifiesto de apreciación en el examen de las propuestas de esta ICE.
